Publicaciones
Pieza del mes Conexiones Bitácora Habla
 
Museo Travesti
 
Portada
 

El TORNASOL de estas páginas es también el de una musealidad en transición hacia las formas mercuriales de nuestra cultura en TRANCE. Una musealidad MESTIZA, una musealidad PROMISCUA, que se desperdiga y diversifica desde las formas más inasibles y contrastantes. A veces en un mismo CUERPO de obra. Como el TRAVESTISMO mismo, esa encarnación radical de la PARADOJA de nuestros tiempos atravesados por la CONTRADICCIÓN y la AMBIVALENCIA. Particularmente en una sociedad como la peruana, tan acosada por el FANTASMA lacaniano del FALO ausente.

 
 

Un cuerpo PÁNICO, un cuerpo REVERSIBLE y POLIDESEANTE. “Moderno”, al (post)moderno decir de ciertos códigos TRANSEXUALES. Como algunas formas del arte, que para ser vital se PERVIERTE y se DEGRADA y se CONTAMINA. Se DESNATURALIZA. Como tantas formas de la cultura MATERIAL y de la POLÍTICA, que se reinventan desde la ESTETIZACIÓN DIFUSA hoy imperante.

Signo espléndido de la inteligencia nueva que todo esto implica es el MUSEO TRAVESTI DEL PERÚ. Un excepcional proyecto de GIUSEPPE CAMPUZANO al que MICROMUSEO acompaña desde sus inicios (véase el texto El signo carnal) y en esta exposición rinde especial HOMENAJE, poniendo en escena PERTURBACIONES afines en sus colecciones propias.

 

COMPLICIDADES que van desde el travestismo como referencialidad icónica hasta la PROMISCUIDAD material de los objetos e imágenes que le sirven de soporte. TRASTOCAMIENTOS museales para la confrontación de las entelequias mistificadas del arte con las incertidumbres y fugacidades de nuestra visualidad más amplia. Estrategias FRICCIONARIAS presentes incluso al interior de algunas de las obras aquí expuestas. Como en “Viva el maoísmo” (1989, las comillas son paródicas), aquella ahora histórica serigrafía del TALLER N.N., cuya puesta a salvo de las persecuciones de la DICTADURA es uno de los hitos marcantes en la relación comprometida de MICROMUSEO con las dimensiones también POLÍTICAS del travestismo.

 
 
 

Una marca acentuada por el gesto BAUTISMAL que en 1990 le incorpora un segundo título a la obra: MAORILYN. Y un compromiso prolongado por la puesta en valor de procesos más recientes y subjetivos –pero no menos CRÍTICOS– como las MELANCOLÍAS complejamente entrelazadas en 1998 por GILDA MANTILLA para la travestida articulación plástica de múltiples sentimientos y SENTIMENTALISMOS: personales y PATRIOS, técnicos e ICÓNICOS.

 
 

Como muy de otra manera lo explora también CHRISTIAN BENDAYÁN en las FECUNDAS representaciones HÍBRIDAS de la (post)modernidad popular. Incluyendo, por cierto, las FOSFORESCENCIAS carnales y gráficas exaltadas por una negra luz de discoteca, cuya rutilancia VULGAR es sin embargo aquí obtenida mediante el REFINAMIENTO del óleo sobre la tela. Travestismos OTROS.

OTROS travestismos, cuya EXTREMIDAD, cuya ALTERIDAD de manifestaciones diversas esta colección recoge también en la vertiente vernacular de máscaras confeccionadas para la TRANSFORMACIÓN de danzantes ANDINOS. O en los letreros artesanales que LU.CU.MA. realiza para las peluquerías UNISEX de Iquitos. Y en las reelaboraciones de esa estética con que en 2003 el colectivo LAS PELANGOCHAS (SUSANA TORRES y Giuseppe Campuzano, justamente) elabora afiches NEÓN-COLONIAL para el Día del Orgullo Gay (Suéltate la trenza), incorporando la colaboración precisa de ELIOTT URCUHUARANGA y la empresa VIUSA de publicidad “CHICHA”. Además de los múltiples registros de cierta travestida devoción marginal por SARITA COLONIA, ese siempre MUTANTE rostro místico de la migración y de la (post)modernidad popular.

 
 
 

 

Nuestra (post)modernidad PECULIAR. A su comprensión distinta esta exposición contribuye también dos RESCATES históricos. El primero es la presentación continua de versiones completas de ANASTASHA, un sorprendente video realizado por JOSÉ ANTONIO FORTUNIC en 1994, y proyectado por única vez cinco años después, aunque fragmentariamente entrevisto en circuitos ALTERNOS y ahora último en YouTube. Hasta en sus improvisaciones y TORPEZAS, esta biografía ficcional y paródica de la única diva que el Perú nunca tuvo (interpretaciones impresionantes, desconcertantes, de JAVIER TEMPLE), se configura hoy como un logro magistral del PASTICHE, de la PARODIA, de la APROPIACIÓN, del MONTAJE. Casi una mítica OPERA PRIMA para cierto (post)modernismo peruano.

 

Abandonada. Avance del video Anastasha, dirigido por José Antonio Fortunic
y protagonizado por Javier Temple. 1994 (remasterizado en 1999).

 

La refugiada. Avance del video Anastasha, dirigido por José Antonio Fortunic
y protagonizado por Javier Temple. 1994 (remasterizado en 1999).

 

Una ESCENA PRIMARIA en términos estéticos acá confrontada por otra de ásperas connotaciones sociales. Y represivas. El rescate documental del olvidado ESCÁNDALO DE LA LAGUNA, cuyo pretexto fue un baile de ENMASCARAD@S que al inicio de los carnavales de 1959 se realizó en los espacios hoy trastornados por la construcción inconclusa del Museo de Arte Contemporáneo (el azar no existe). En los términos de la investigación que anexamos a este catálogo, se trataba probablemente del esbozo inicial, inconsciente casi, de una festiva LEGITIMACIÓN semi-pública del travestismo en nuestro medio. Una audacia CASTIGADA de manera feroz por quienes primero VIOLENTARON físicamente a los asistentes y luego ATERRORIZARON a la comunidad mediante detenciones y abusos en medio de una cacería mediática de BRUJAS. Una persecución modélica para posteriores satanizaciones, de diverso sesgo.

 
 
 

Esta muestra EXHUMA y exhibe los RESTOS periodísticos de esa campaña como parte de una cultura material que debe ser entendida no sólo en sus manifestaciones EXALTADAS sino además –especialmente– en sus REPRESIONES. En sus incomodidades y PERTURBACIONES.

De allí el interés aquí también puesto en registros paralelos, como las fotografías de rituales de INICIACIÓN en el colegio MILITAR Leoncio Prado durante la década de 1950. O el recurso permanente al travestismo para la ironía y la CARICATURA política en revistas que van de esa misma época (Rochabús) hasta los finales años setenta (Monos y Monadas).

 
 
 
 
 
 

Todavía en 2000 PIERO QUIJANO ridiculiza la desesperación de una dictadura acorralada al dibujar con absurdos pasos y trajes de ballerina a un Francisco Tudela ensayando con inverosímil traje de ballerina el RITMO DEL CHINO bajo las disforzadas órdenes musicales de un Alberto Fujimori cuyo micrófono es también un LÁTIGO.

Si bien en el caso de esa última caricatura –y en el de otra memorable de CARLÍN– se exhibe también el dibujo original, no hay pretensión alguna de MISTIFICACIÓN artística en nuestro despliegue museográfico. La inversión primera y final de este MICROMUSEO TRAVESTI, su CONTRANATURA cultural, es la oposición crítica a las ingenuidades del modernismo que se creyó TRANSGRESOR por elucubrar una condición libérrima para el arte desde el cuestionamiento a la institución museal.

Por el contrario, la radicalidad genuina en nuestros (post)modernos trances es SACAR AL MUSEO DEL CLOSET, liberar al museo de la CÁRCEL ideológica del arte. Otra manera de TRAVESTIRLO.

 
<< Paradero  

El signo carnal >>

   
     
 
Portada
Micromuseo travesti
El signo travesti
El escándalo de La Laguna
Anastasha
Video, avances y presentación
(Pre)historia
 
 
 
 
 
 
 
© MICROMUSEO. Lima, Perú. 2007
Diseño y desarrollo: OrtizCastro.NET